Archive for poesía

Eloi Burgués y Carmen Díez; colaborando en francés

je suis ici
et toi, tu es là-bas
très loin

dans toi et moi
il y a des mots,
des mots qui sont
pures comme
cet air frais

dans toi et moi
il y a de la vie,
qui nous touche
et nous fait sentir
qu’on est libres

 tu est là-bas
et moi, je suis ici
tu est loin

dans moi et toi
il y a un sourire
qu’on voie le matin
dans le vieux miroir,
c’est l’autre

dans moi et toi
il y a des caresses
qui voyagent cachées
et on sent sur nous
nos mains

je vois passer des nuages

qui se dirigent

où tu es

                                 très loin

tout près

Hay veces en las que, si se tienen los medios, uno necesita expresarse de otra manera, en otra lengua distinta a la suya propia. Es lo que me pasó hace unos días, cuando escribí unos cuantos versos en francés, que son el comienzo de este poema. Probablemente porque en francés adquiere el significado, el tono que yo quería darle.

Eloi, que como ya sabéis es el comentarista oficial de este blog, ha colaborado conmigo en esta aventura poética tan atrevida (como el mismo dijo cuando le propuse que me echara una mano). Aprovecho para agradecerselo y sobre todo porque espero que no sea nuestra primera y última colaboración, sino que con el paso de los días tengamos otras cosas que decir al mundo.

Él ha aportado los mejores versos (conoce mucho mejor la lengua que yo). El contenido surgió, como dije antes, una tarde cuando andaba pensando en plasmar en papel esa sensación de conexión a pesar de la distancia, del sur, y del norte, de la lluvia y los días soleados.

No hay mucho más que decir, sólo espero que os guste la novedad y, por qué no, que penséis en uniros a ella.

Versos y abrazos desde el norte-sur.

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Gabriel Celaya

La poesía se besa con todos

Recordar mal
que es como se recuerdan los poemas de verdad,
confundir y cambiar
es participar, re-crear
y vivir como propia la obra que el poeta
creía que era suya pero sacó a la calle
tan guapa, provocativa, tan joven y descarada
que todos la redecían
y contaban a su modo cómo era
una noche con ella.

Todo poema si vale se transforma en otros labios,
y sólo así, equivocado, vuelve a ser un amor
nuevo y veloz.
El poeta que un día lo sacó a pasear
sólo es uno entre otros muchos
y quizá no el mejor
de cuantos, entre chismes y feliz mala memoria,
recuerdan el amor de esa canción
que cambia de forma
y, putita, me digo: ¿Quién creó?
Pues es diferente según quién la besa
y es para culaquiera, el único amor.

Nacido en Hernani en 1911, Gabriel Celaya es de los poetas más significativos de la poesía de posguerra en nuestro país; una poesía social, comprometida con el entorno y sus problemas.

Cuando era joven, su futuro se convirtió en algo ya conocido de antemano; trabajar en la empresa que había creado su padre. Fue entonces, durante los años que pasó yendo a la Universidad, cuando conoció a otros poetas y comprendió que sería la poesía su razón de ser.

Apareció entonces Tentativas, un libro que para él supuso comienzo y fin de toda su obra. Tentativas es un libro que no puede terminar nunca. Su lema es: atrévete a equivocarte. Si algún día dejamos de buscar y acabamos por querer sino lo que ya somos, será señal de que estamos maduros para la muerte.’

Después,  llegó la verdadera etapa de la poesía que le caracteriza. Una poesía que no es sino de quien la lee y la hace suya, en la que uno habla en nombre de esos que sufren. El yo no tiene valor, sino la colectividad a la que pertenece y a la que se dirige: ‘Nuestra poesía no es nuestra. La hacen a través nuestro mil asistencias, unas veces agradecidas, otras, inadvertidas. Esta es precisamente su misión. No expresarse a sí mismo sino mantenerse fiel a esas voces más vastas que buscan en él la articulación y el verso, la expresión que les de a luz.’

En esta época de su vida, la poesía social estaba en auge, corrían los años cincuenta, y Gabriel abandonó por fin su vida de empresario industrial para dedicarse, junto con Amparitxu, a una colección de poesía, Norte, en la que se traducían al español las obras de importantes poetas extranjeros. En su libro Itinerario Poético, Gabriel nos describe su sensación tras haberse librado de los lazos que lo ataban a su vida anterior: ‘Aunque fueron también los años de multas, cárcel, persecuciones y dificultades económicas, son los que siempre añoraré. Porque entonces parecía que uno servía para algo.’

Para terminar, os dejo otro poema suyo, Biografía, que según él mismo es el poema que hubiera describido mejor su vida.

No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta.
Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay, sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: morir.

Espero que os haya gustado. En especial a Eloi, que es el comentarista oficial de este blog. Y perdonad que haya tardado en volver a postear, pero he estado ocupada memorizando (estudiando) estos días. Volveré en breve con cositas nuevas. Hasta entonces,

Versos y Abrazos.

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Bernardo Atxaga

‘La luminosidad que reinaba en el interior del autobús daba nitidez a la columna de humo que salía de su cigarrillo, y se entretuvo en observar sus evoluciones, en seguir con la vista los rizos y las espirales que formaba la liviana materia antes de difuminarse en el techo del autobús. Por un momento, pensó en su vida y en las cosas que deseaba olvidar; pensó que debía esforzarse en convertir parte de su vida en humo, un humo que luego, como el del cigarrillo, formaría espirales y rizos para acabar desapareciendo en el aire.’

Fragmento de Esos cielos, 1994.

Aquí tenéis el enlace a un poema suyo, Muerte y vida de las palabras, que aparece en la primera página del libro El hijo del acordeonista. También se pueden leer las seis o siete primeras páginas de dicho libro.

http://www.puntodelectura.com/upload/primeraspaginas/84-663-1661-2.pdf?PHPSESSID=d8be48711b2b1ea8e28f2794176

Este es Joseba Irazu Garmendia, de pseudónimo Bernardo Atxaga. Actualmente, sobre todo a raíz del estreno de la película Obaba (basada en relatos de su libro Obabakoak) sus libros se han traducido al español y a otros idiomas, en la editorial Alfaguara.

Libros como El hombre solo, que narra cinco días en la vida de Carlos, antiguo miembro de ETA, a quien le piden que esconda a dos miembros de la banda, o Esos cielos, que relata el viaje en autobús de una mujer que acaba de salir de la cárcel (el viaje hacia el mundo exterior). En el 2003, publica El hijo del acordeonista, casi el mejor para mí, aunque he de reconocer que me gustan todos, en especial Obaba. Es un libro bastante largo, pero que no se hace pesado, ese tipo de libros que nunca quieres que acaben porque no quieres abandonar el mundo en el que te sumergen (en este caso, el mundo rural vasco).  Un dato curioso: actualmente, Bernardo vive en Zalduondo, un pequeño pueblo de Álava que tiene, aproximadamente, 150 habitantes.

En resumen, Joseba (prefiero llamarle así) ha conseguido hacerse un gran hueco dentro de la literatura, pero especialmente, dentro de la literatura vasca, que tan necesitada andaba de autores que se atrevieran a publicar en euskera.

Por hoy os dejo, no sin antes dejaros una cita del autor, que sale en la película del post anterior, La pelota vasca.

‘Para mí la lengua no tiene que ver con la política, está más allá, es en todo caso una poética, forma parte de mi instalación en el mundo’

¡Versos y abrazos!

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Jacques Prévert

Et la fête continue

Debout devant le zinc
Sur le coup de dix heures
Un grand plombier zingueur
Habillé en dimanche et pourtant c’est lundi
Chante pour lui tout seul
Chante que c’est jeudi
Qu’il n’ira pas en classe
Que la guerre est finie
Et le travail aussi
Que la vie est si belle
Et les filles si jolies
Et titubant devant le zinc
Mais guidé par son fil à plomb
Il s’arrête pile devant le patron
Trois paysans passeront et vous paieront
Puis disparaît dans le soleil
Sans régler les consommations
Disparaît dans le soleil tout en continuant sa chanson

Y la fiesta continúa

De pie ante el mostrador de estaño
A eso de las diez de la mañana
Un corpulento plomero hojalatero
Vestido de domingo a pesar de ser lunes
Canta para sí mismo
Canta que es jueves
Que no irá a la escuela
Que la guerra se acabó
Y el trabajo también
Que la vida es muy bella
Y las muchachas muy lindas
Y después de trastabillar ante el mostrador de estaño
Pero siguiendo el hilo de su plomada
Se planta firmemente ante el patrón
Tres paisanos vendrán y os pagarán
Después se aleja bajo los rayos del sol
Sin liquidar el gasto
Se aleja bajo los rayos del sol sin dejar de cantar su canción.

Hoy os regalo uno de mis poemas preferidos de Jacques. He puesto la versión original por si alguno la prefiere; no es difícil de entender, porque el lenguaje es sencillo y el sentimiento que expresa, creo que lo hemos tenido todos alguna vez.

No es este el único poema en el que Prévert habla de la liberación del individuo, por decirlo de alguna manera. Personas que no aceptan una vida ya marcada, que se cansan, que cortan con todo lo impuesto, con toda autoridad y se sienten de repente libres, alegres.  Hay otro poema, El tiempo perdido, que habla de un obrero que se planta ante el sol y le dice algo así como, ‘Camarada, ¿no sería una estupidez regalarle un día como este al patrón?’

Este sentimiento liberador, que a menudo tenemos en lo más profundo de nosotros, muy bien escondido, Jacques consigue hacerlo renacer. Por eso me gusta. Espero que a vosotros también.

¡Versos y abrazos!

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Gioconda Belli

Podríamos tener una discusión sobre el amor.
Yo te diría que amo la curiosa manera
en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen,
exploradores que renuevan
el más antiguo acto del conocimiento.
       
Diría que amo tu piel y que mi piel te ama,
que amo la escondida torre
que de repente se alza desafiante
y tiembla dentro de mí
buscando la mujer que anida
en lo más profundo de mi interior de hembra.
       
Diría también que amo tus ojos
que son limpios y que también me penetran
con vaho de ternura o de preguntas.
       
Diría que amo tu voz
sobre todo cuando decís poemas,
pero también cuando sonás serio,
tan preocupado por entender
este mundo tan ancho y tan ajeno.
       
Diría que amo encontrarte
y sentir dentro de mí
una mariposa presa
aleteándome en el estómago
y muchas ganas de reírme
de la pura alegría de que existes y estás,
de saber que te gustan las nubes
y el aire frío de los bosques de Matagalpa.
Podríamos discutir si es serio        
esto que te digo.
Si es una quemadura leve, de segundo,
tercer o primer grado.
Si hay o no que ponerle nombre a las cosas.
Yo sólo una simple frase afirmo
Te amo

Gioconda Belli es una de las principales exponentes de la poesía revolucionaria nicaragüense, siendo también una de las grandes renovadoras del lenguaje erótico en su país. En este poema, titulado Definición, curiosamente da la sensación de que lo único que evita Gioconda es definir el amor; ella lo describe, con un aire sencillo, cuenta cómo lo reconoce, pero no trata de ponerle nombre alguno.

Muchos (yo me incluyo) se sentirán completamente identificados con su manera de concebir el amor. Espero que les guste.

Pd: He incluido en Blogroll un nuevo link, acción poética, una fantástica iniciativa mexicana para acercar la poesía a todo el que pase por las calles de Monterrey.

¡Versos y abrazos!

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Antonio Orihuela

Cuando este año entres en clase
tira la escuadra y el cartabón.

Diles
que nada de esto sirve para nada
si se dejan robar sus sueños.

Y sigue
guardando bien guardado

el tuyo.

Este pequeño -pero gran- poema, sacado de la página web ‘Manual de lecturas rápidas para la supervivencia’ (a la derecha en Blogroll) es del poeta Antonio Orihuela, perteneciente a la llamada´(según wikipedia) Poesía de la conciencia, de carácter libertario (si de encasillar se trata).

Para mí, aunque ya no tengo que utilizar, por fortuna, ni la escuadra ni el cartabón, sigue significando mucho este poema. Aún queda un año de instituto, un año en el que todavía pueden robarme algún sueño. Los profesores, como los padres o la televisión, forman parte de esa ‘asociación’ dedicada a formarte, especialmente, para el mundo ‘real’, donde (al menos lo reconocen) todo es una mierda.

-No pongas los pies en la mesa, no es manera de sentarte-

-Quítate esos botines, están rotos. ¡Indecente!-

Son sólo ejemplos; frases que crean conciencias llenas de prejuicios. Ellos (aunque no todos) contribuyen al fracaso de la sociedad, esa sociedad preocupada por cosas banales. Antonio Orihuela nos muestra, en este pequeño poema, una manera de actuar frente esa gran ‘asociación’ que se dedica a suprimir todo lo que nos diferencie del resto; ser siempre nosotros mismos, y por supuesto, no dejar que nadie nos robe los sueños que tenemos (ni que los roben, ni que los compren).

¡Versos y abrazos!

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