Cuando este año entres en clase
tira la escuadra y el cartabón.
Diles
que nada de esto sirve para nada
si se dejan robar sus sueños.
Y sigue
guardando bien guardado
el tuyo.
Este pequeño -pero gran- poema, sacado de la página web ‘Manual de lecturas rápidas para la supervivencia’ (a la derecha en Blogroll) es del poeta Antonio Orihuela, perteneciente a la llamada´(según wikipedia) Poesía de la conciencia, de carácter libertario (si de encasillar se trata).
Para mí, aunque ya no tengo que utilizar, por fortuna, ni la escuadra ni el cartabón, sigue significando mucho este poema. Aún queda un año de instituto, un año en el que todavía pueden robarme algún sueño. Los profesores, como los padres o la televisión, forman parte de esa ‘asociación’ dedicada a formarte, especialmente, para el mundo ‘real’, donde (al menos lo reconocen) todo es una mierda.
-No pongas los pies en la mesa, no es manera de sentarte-
-Quítate esos botines, están rotos. ¡Indecente!-
Son sólo ejemplos; frases que crean conciencias llenas de prejuicios. Ellos (aunque no todos) contribuyen al fracaso de la sociedad, esa sociedad preocupada por cosas banales. Antonio Orihuela nos muestra, en este pequeño poema, una manera de actuar frente esa gran ‘asociación’ que se dedica a suprimir todo lo que nos diferencie del resto; ser siempre nosotros mismos, y por supuesto, no dejar que nadie nos robe los sueños que tenemos (ni que los roben, ni que los compren).
¡Versos y abrazos!